sábado, 26 de enero de 2008

Prudencia

Cuando el año pasado se habló de la crisis hipotecaria de los EEUU no se llegó a pensar que sus efectos pudieran tener un alcance tan amplio y fuerte como lo estamos viviendo por estos días. El detonante se dio en las primeras semanas de este año, cuando como consecuencia de dicha situación, grandes empresas norteamericanas comenzaron a hacer públicas sus cifras de pérdidas obtenidas en el 2007. De inmediato se generó un pánico económico que está ocasionando el desplome de todas las bolsas de valores del mundo.

El gobierno Bush desarrolló una estrategia para frenar la recesión consistente en continuar bajando las tasas de interés. Se espera para dentro de pocos días una disminución adicional de los intereses por parte de la Reserva Federal, la cual tiene como objetivo incentivar la inversión y aliviar el crédito. Por otra parte se destinará una partida cercana a los 150.000 millones de dólares para ser aplicada en alivios tributarios a las empresas y a las personas con el propósito de mitigar sus pérdidas. El problema actual radica en que al parecer de los inversionistas, estas medidas parecen ser insuficientes, por el monto y la oportunidad de las mismas.

Toda esta volatilidad de la situación externa, genera gran nerviosismo en el mercado local, lo cual lleva a muchos inversionistas nacionales a movilizar sus recursos hacia economías más sólidas, siendo esta la causa del reciente leve repunte del dólar. No se puede hablar de un cambio de tendencia del precio del dólar, esta situación es temporal, mientras se reacomodan las inversiones y se estabilizan las bolsas.

Todas estas noticias deben ser recibidas con serenidad por parte de los empresarios colombianos, para quienes entre EEUU y Venezuela se están jugando alrededor del 50% de sus exportaciones. Para aquellas personas que tienen inversiones en acciones, si realmente no existe una necesidad de liquidez apremiante, no es un buen momento para vender sus acciones. Esta es una situación coyuntural que definitivamente se recuperará y normalizará en el mediano y largo plazo. Los inversionistas profesionales no están vendiendo, algunos por el contrario están sacando buen provecho de esta situación y están comprando con unos descuentos muy interesantes. En estos momentos de alta incertidumbre es cuando mas se hace necesario hacer un llamado a la calma y al análisis.

Hermann Stangl
Consultor Financiero
hstangl@gerencialatina.com

viernes, 18 de enero de 2008

El Efecto Greenspan

La noticia reciente mas importante en los mercados financieros mundiales es el pronunciamiento del señor Alan Greenspan sobre una muy posible recesión de la economía norteamericana, lo cual generó inmediatamente una dramática caída en las bolsas de valores. Estados Unidos con el propósito de incentivar la inversión y así dinamizar su economía, definitivamente va a continuar con su tendencia hacia la baja de sus tasas de interés. Esto generará fuga de capitales de ese país buscando alternativas de inversión en mercados más rentables, como por ejemplo el colombiano, el cual por estos momentos está elevando sus tasas de interés como medida para contener la inflación.

Este panorama hace prever que la tendencia revaluacionista del dólar se mantenga e incluso pueda agudizarse, colocando en una situación muy desventajosa a los empresarios colombianos, quienes ahora más que nunca, de cara a un posible TLC, deben tomar medidas inmediatas que propendan por mantener en el largo plazo la viabilidad financiera de sus compañías.

Es muy importante que los empresarios fortalezcan y amplíen sus mercados internos e inicien de inmediato la búsqueda de nuevos clientes internacionales en países latinoamericanos diferentes a Venezuela. Es urgente también que se implementen modelos financieros que permitan conocer la verdadera generación de valor de las organizaciones, para lo cual es muy importante la revisión de la productividad del capital de trabajo, para así lograr un sano equilibrio entre activos corrientes y pasivos corrientes que permita operar con el menor costo financiero posible.

Revisar, actualizar y hacer más eficientes los procesos productivos y racionalizar el gasto, al igual que llevar a cabo una revisión detallada de los activos operacionales para liberar la mayor cantidad de fondos ociosos, permitirá a las empresas obtener un menor costo operativo y ser más competitivas. De igual manera, es interesante que los empresarios analicen alternativas de financiación en dólares para apalancar sus proyectos, de esta forma estarían catalizando parte del efecto negativo del dólar sobre sus ingresos.

La única consecuencia real y positiva de la crisis norteamericana sobre las empresas colombianas es que disminuye el riesgo país de Colombia, con lo que el valor de nuestras empresas podría elevarse, siempre y cuando se logre mantener el mismo nivel de flujo de caja libre operacional. Contrarrestar el efecto Greenspan es un reto difícil pero no imposible.

Hermann Stangl
Consultor Financiero
hstangl@gerencialatina.com

lunes, 14 de enero de 2008

Propósitos Empresariales

Reflexionar sobre los desaciertos del año que terminó y fijar propósitos para este nuevo año que acaba de iniciar, es una costumbre no solo de las personas sino también de las empresas. Así como es fundamental que todos los individuos tengamos claro nuestro proyecto de vida, es imprescindible que las organizaciones tengan total claridad sobre su proyecto de empresa. Las personas tenemos sueños o ideales, las empresas deben tener una visión muy clara de lo que quieren llegar a ser, para así poder alinear estratégicamente sus valores o principios, misión y metas con sus estrategias.

La globalización continúa avanzando rápidamente, por lo tanto la competitividad basada en excelentes prácticas gerenciales, se convierte en una variable cada vez más importante para todos los empresarios. No podemos continuar esperanzados en ser competitivos gracias al tipo de cambio, de hecho los últimos años no ha sido así y muy seguramente el dólar mantendrá el mismo comportamiento reciente durante el 2008.

El propósito de cambio para este nuevo año debe surgir del interior de cada empresario. Las empresas son entes económicos diseñados para generar en primera instancia beneficios económicos, lo cual está totalmente claro y es la razón de ser de toda empresa, pero ésta debe permitirle también a cada empresario realizarse en su plano espiritual, familiar, intelectual y comunitario. Por lo tanto, sería muy interesante que todos los líderes empresariales tuvieran dentro de sus propósitos para este nuevo año el comprometerse a ser mejores seres humanos, ya que éstos con su carácter y ejemplo, son los responsables de forjar la cultura empresarial y los valores de sus organizaciones.

Otro propósito empresarial bien importante debe ser el poder contar con un excelente equipo humano, personas honestas, serias, responsables, bien preparadas y por supuesto con una atractiva remuneración sobre resultados, a lo cual se puede llegar fácilmente por medio de la implementación de modelos de gerencia de valor, los cuales remuneran a los colaboradores de acuerdo con el valor económico que cada uno agrega a la empresa. Esto nos lleva a un último propósito, mejorar la gestión financiera, las decisiones estratégicas importantes deben tomarse de acuerdo al impacto que éstas generen sobre el valor real de las empresas. Recordemos que vender más y tener un mayor número de activos no es sinónimo de valer más.

Hermann Stangl
Consultor Financiero
hstangl@gerencialatina.com

miércoles, 19 de diciembre de 2007

¿Comprar o crear empresa?

Ser empresario siempre ha sido y será parte del proyecto de vida de un gran número de personas, motivados normalmente por la búsqueda de nuevos retos, el aprovechamiento de oportunidades de negocios y sobre todo por el hecho de poder garantizar una estabilidad económica que trascienda a sus siguientes generaciones.

Para conseguir este ideal existen dos caminos, el primero es iniciar desde cero, lo cual aparentemente es mas barato, debido a que no se requiere pagar por el “goodwill” de la empresa; pero hay que tener en cuenta que financiar la operación mientras se llega al punto de equilibrio puede tardar varios años y puede incluso resultar mas costoso que pagar una “prima”.

El segundo camino es comprar una empresa en marcha, a la cual se le puede elevar su valor una vez adquirida por medio de la implementación de nuevos esquemas de mercado, estratégicos, técnicos, administrativos y/o financieros, lo que en el mundo de la valoración de empresas llamamos “sinergias”.

Comprar una empresa en marcha es mas sencillo, todo su aparato operacional (clientes, precios, imagen, ubicación, tamaño, equipos, costos, personal, gastos, etc…) se encuentra normalizado y sincronizado, claro está que requiere de ajustes, pero nada comparado con el esfuerzo que demanda y los costos que se asumen cuando se inicia desde cero.
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Una empresa en marcha ya cuenta con una trayectoria crediticia, lo cual le facilita enormemente el acceso a posibles créditos, mientras que conseguir financiación para un proyecto o una empresa nueva es muy difícil y por consiguiente más costoso.

Contar con una historia y unas estadísticas le permite a la empresa recién adquirida definir y pronosticar mejor su futuro, lo cual hace que la inversión sea más segura. Esto faculta también al comprador financiar sin mayores dificultades su adquisición, ya que le permite conocer con mejor precisión y le da mayor credibilidad a sus flujos de caja proyectados, con los cuales puede elaborar modelos de apalancamiento atractivos para sus potenciales financiadores, entre los cuales pueden figurar bancos, socios y por qué no, el mismo vendedor.

Cuando exista la intención de comprar una empresa lo más indicado es realizar una valoración de la misma sobre su potencial de generación de flujo de caja libre operacional y no pretender fijar el precio sobre sus activos.

Hermann Stangl
Consultor Financiero
hstangl@gerencialatina.com

martes, 4 de diciembre de 2007

Prudencia con el Crédito

Es cierto que la economía colombiana se encuentra actualmente en uno de sus mejores momentos, hemos alcanzado niveles de crecimiento y real fortalecimiento empresarial muy importantes, los cuales se han visto reflejados en la disminución del desempleo y en el mayor poder adquisitivo de los colombianos, razón por la cual el Banco de República se vio en la obligación de elevar las tasas de interés, con el objetivo de frenar la inflación.

El incremento de las tasas de interés ha encarecido de manera general el acceso a los créditos, tanto para las personas como para las empresas. En el caso concreto de las personas, éstas deben ser muy prudentes, ya que por estos días el sistema financiero está implementando la estrategia de incrementar los cupos de las tarjetas de crédito, al mismo tiempo que está ampliando también el plazo de pago, facilitando de esta manera a los tarjeta habientes a endeudarse de manera muy fácil en esta época navideña, la cual por su naturaleza induce a elevar los egresos de las familias, como por ejemplo en compra de nuevos vehículos, electrodomésticos, remodelaciones de viviendas, vestuario y viajes.

Para las empresas, esta situación genera dos consecuencias negativas. En primer lugar, seguramente se retrasarán e incluso podrán cancelarse parte de los proyectos de ensanche que se tienen programados para iniciar el próximo año, trayendo como consecuencia natural una desaceleración del crecimiento económico esperado para el 2008. En segundo lugar, al elevarse la tasa de interés del mercado (DTF), se eleva también el costo de capital, razón por la cual el valor de las empresas disminuye.

Recordemos que antes de la crisis de la década pasada, se venía de un importante crecimiento económico, en ese entonces desafortunadamente generado en gran parte por el fenómeno del narcotráfico. Esta situación motivó a las empresas a adquirir grandes cantidades de deuda, las cuales cuando sobrevino la crisis, llevó a gran parte estas a la quiebra.

Por lo tanto, la recomendación para las empresas es la misma que para las personas, deben ser ahora muy prudentes con el crédito, ya que todo fenómeno económico es cíclico, ahora la economía está en su mejor momento y el incremento de las tasas de interés es un indicio de que seguramente para el 2008 el crecimiento económico comenzará a frenarse.

Hermann Stangl
Consultor Financiero
hstangl@gerencialatina.com

jueves, 22 de noviembre de 2007

Generación de Valor en PYMES

En las últimas décadas la economía ha evolucionado vertiginosamente, los cambios tecnológicos y socioculturales sitúan a las empresas en entornos cada vez más globales, competitivos, inciertos y dinámicos, por lo tanto no se pueden continuar utilizando solo los modelos de análisis tradicionales para gerenciar las actuales organizaciones.

Los conceptos relacionados con la generación de valor son hasta el momento competencia casi exclusiva de las grandes compañías, pero es un hecho que la maximización del valor o riqueza de los accionistas es el objetivo primordial de toda empresa, independiente de su tamaño. Por esta razón el tema de la generación o destrucción de valor es fundamental, tanto en la gestión como en la formulación de la estrategia empresarial de cualquier tipo de organización. En la actualidad algunas PYMES están tomando ya conciencia de la importancia de este tema y se están capacitando para implementar las estrategias que sean necesarias en aras del logro de su objetivo básico de generación de valor económico para sus propietarios. Para entender el anterior concepto, se puede decir sencillamente que “generación de valor” es sinónimo de enriquecimiento del empresario y “destrucción de valor” es sinónimo de empobrecimiento del empresario.

Tradicionalmente, tanto la planeación como la gestión empresarial son ejecutadas mediante modelos de medición basados en una serie de indicadores financieros calculados únicamente sobre los estados financieros convencionales, y definitivamente la variable por la cual trabajan los empresarios y que revisan ansiosamente todos los meses, es la utilidad; desconociendo que las empresas pueden mostrar utilidades en sus estados de resultados y al mismo tiempo pueden estar destruyendo valor. Dentro de los nuevos modelos de gerencia, la utilidad es una ilusión, ya que en la realidad el empresario no cuenta ese dinero en su chequera para girar, debido a que la utilidad es calculada por causación y no por caja, y además no tiene en cuenta el dinero que el empresario debe emplear para financiar su capital de trabajo, realizar inversiones y abonar al capital de sus obligaciones financieras.

Los modelos de gerencia financiera de las PYMES no se han expandido lo suficiente para incorporar la valoración de ciertos activos que progresivamente han ido adquiriendo un papel dominante, como son los intangibles: productos y servicios de alta calidad, empleados expertos y motivados, procesos internos predecibles y sensibles, clientes leales y satisfechos, el know how, entre otros. En un intento de respuesta y de la mano principalmente de firmas dedicadas a la consultoría financiera, aparecen en la década de los noventa una serie de medidas como el Valor Económico Agregado (EVA®), Valor de Caja Agregado (CVA®) y Valor de Mercado Agregado (MVA®), las cuales intentan medir de un modo más preciso la generación de valor, incluyendo las variables intangibles antes mencionadas. De estos modelos el que mas se conoce y está comenzando a ser implementado por algunas PYMES, es el del Valor Económico Agregado (EVA®). En una próxima oportunidad se profundizará más en la metodología de este modelo, para que los lectores puedan comenzar a realizar con las cifras de sus propios estados financieros, ciertos cálculos fundamentales de generación de valor.

Hermann Stangl
Consultor Financiero
hstangl@gerencialatina.com

viernes, 21 de septiembre de 2007

Las empresas y las fuerzas militares

La percepción que se tenía sobre el futuro de corto y mediano plazo de nuestra economía ha cambiado positivamente por la que se tiene en estos momentos, luego de los contundentes golpes dados por las fuerzas militares a las organizaciones narcoterroristas. Haber logrado dar de baja a uno de los máximos cabecillas de la guerrilla y haber capturado al narcotraficante mas buscado a nivel mundial, además de convertirse sin lugar a dudas en hechos dignos de orgullo, admiración y apoyo hacia nuestras fuerzas militares, definitivamente son resultados contundentes que generan una mayor confianza por parte de los empresarios y el resto de la comunidad nacional e internacional en las políticas de seguridad trazadas por el actual gobierno.

Se ha debatido sobre si el rumbo de nuestra economía continuará su tendencia creciente que ha experimentado durante los últimos años. Se ha hablado de los puntos de quiebre de los ciclos económicos, con lo que se argumentaba que el año pasado fue el de máximo crecimiento y en consecuencia de ello, la economía iba a comenzar a enfriarse.

Como resultado del auge económico, se generó una presión inflacionaria, la cual obligó al Banco de la República a incrementar las tasas de interés, con lo que se pensaba que la inversión se frenaría drásticamente, pero vemos que los empresarios continúan invirtiendo decididamente, prueba de ello es que próximamente nuestra ciudad contará con el mayor centro de convenciones a nivel latinoamericano, existe un proyecto monumental para la construcción de un extraordinario parque temático en las cercanías de Buga, se mantiene la construcción de centros comerciales en ciudades principales y secundarias, eso sin mencionar la infinidad de proyectos específicos y de ensanche de múltiples empresas nacionales.

No se puede negar que existen algunas variables que nos pueden generar un impacto negativo, como la compleja situación que mantiene la economía norteamericana, la cual desencadenó una crisis hipotecaria en ese país, y en general la alta volatilidad de la economía internacional. Pero definitivamente la percepción de riesgo de nuestro país está cambiando, dicho mas claramente, está mejorando sosteniblemente. Esta situación, como se mencionó anteriormente, gracias en gran medida a las certeras y valientes operaciones desarrolladas por nuestras fuerzas militares, conlleva a que paulatinamente nuestro riesgo país continúe disminuyendo.

Recordemos que el valor de las empresas se calcula en función de sus flujos de caja futuros que sean capaces de generar, traídos a valor presente. La tasa de interés que utilizamos en los procesos de valoración de empresas para descontar dichos flujos se denomina costo de capital, la cual contiene una variable que es el riesgo país; por lo tanto, si el riesgo país disminuye, el costo de capital también lo hará y el valor de las empresas aumentará.

Como conclusión se puede afirmar que los recientes y positivos resultados obtenidos en materia de seguridad, disminuyen la percepción de riesgo hacia Colombia, tienden de dicha manera a disminuir nuestro riesgo país y por consiguiente impactan favorablemente a elevar el valor de las empresas colombianas.

Hermann Stangl
Consultor Financiero
hstangl@gerencialatina.com