sábado, 5 de abril de 2008

Efecto Dominó

Tímidamente se ha hablado de un posible “efecto dominó” sobre la economía colombiana, proveniente de la actual coyuntura que vive los Estados Unidos. Nuestras cifras y buen comportamiento económico de los primeros meses del 2008, me había mantenido escéptico frente a la probabilidad de que ocurra el efecto antes mencionado. Pero conocidas las recientes declaraciones de Ben Bernanke, actual presidente de la FED, ante el congreso norteamericano, en las cuales alberga la posibilidad de una recesión, mi percepción sobre la continuidad de la tendencia positiva del desarrollo de la economía colombiana cambió. El señor Bernanke comentó que el PIB no va a crecer significativamente y que incluso podría bajar levemente, con lo que se tipificaría el presagio de una recesión del país del norte, al arrojar su economía cifras de crecimiento negativas durante dos trimestres consecutivos. En su intervención, incluso mencionó sobre el incremento del desempleo, lo que reafirma las serias dificultades económicas que afrontan.

No podemos olvidar que USA es motor clave y juega un papel protagónico en el contexto de la economía mundial, además es nuestro socio comercial más importante y en el cual tenemos puestas las esperanzas de un TLC. Por esta sencilla situación me extrañó mucho cuando recientemente los medios dieron a conocer las declaraciones de un alto funcionario del Banco de la República, quien afirmaba que la economía colombiana se encontraba blindada gracias a su alto nivel de actividad comercial internacional y a la creciente demanda del mercado venezolano. Definitivamente no estoy de acuerdo con semejantes declaraciones, ya que si es cierto que nuestras cifras son alentadoras en cuanto a exportaciones se refiere, no podemos olvidar que actualmente el peso se encuentra muy revaluado y los exportadores colombianos no atraviesan precisamente por su mejor momento. Por otro lado no me parece nada prudente confiarnos en el mercado venezolano, ya que Chávez nos ha dado suficientes muestras de que en cualquier momento se le puede ocurrir alguna de sus absurdas ideas y cómo queda entonces esa creciente demanda venezolana?

Es importante que se revise una reducción de las tasas de interés domésticas por parte del Banco de la República, ya que de otra manera, si se declara la recesión norteamericana, ingresarán tantos dólares que se podrá generar un “efecto dominó” sobre la economía colombiana.

Hermann Stangl
Consultor Financiero
hstangl@gerencialatina.com

miércoles, 2 de abril de 2008

Creatividad Empresarial

Los recientes positivos resultados del crecimiento del PIB colombiano, la ahora mas concreta posibilidad de un acuerdo comercial con los Estados Unidos, la fuerte y definitiva desaceleración de la economía norteamericana, que obligó a la FED a bajar sus tasas del 3% al 2,25% generando una fuerte caída del dólar, y las tensiones con Ecuador y Venezuela que están surgiendo nuevamente, como consecuencia de la identidad y de los videos del supuesto ecuatoriano dado de baja junto con Raúl Reyes, obligan a los empresarios colombianos a ser cada vez mas creativos y proactivos.

Una buena estrategia de mercados internacionales debe ser capaz de sortear cualquier imprevisto político, sin comprometer la supervivencia de la empresa, y la mejor manera de hacerlo es “diversificando los mercados” y “generando valores agregados” a los productos y servicios ofrecidos, tanto en calidad, oportunidad y precio.
En un mundo cada vez más globalizado, en el cual se conocen con exactitud las demandas por productos de los diferentes países y en el que además la legislación internacional ha fijado claras normas de intercambio comercial mundial, no existe razón alguna para no aprovechar las oportunidades existentes.
Lo primero que deben hacer las empresas que actualmente tienen vínculos comerciales con Venezuela y Ecuador es documentarse muy bien en la legislación empresarial internacional, tomando las medidas legales necesarias para la protección de sus activos en el extranjero, así como para garantizar la continuidad de sus actividades comerciales y sus responsabilidades con los empleados, accionistas y clientes. No es posible desconocer que estos dos países han sido y seguirán siendo mercados naturales para Colombia por sus similitudes y cercanía, lo que permite identificar mejor las ofertas y demandas, a la vez que utilizar los menores costos de transporte para fijar precios más competitivos. Las cifras de las entidades oficiales y gremiales corroboran la importancia de estos mercados para la economía nacional.
Lo segundo es considerar seriamente la posibilidad de buscar ayuda para iniciar contactos comerciales con otras economías del mundo, como las que se promueven a través del Pacific Basin Economic Council (PBEC) y el Asia-Pacific Economic Cooperation (APEC), entre otras, que no solamente demandan nuestros productos, sino que además, mantienen adecuadas tasas de crecimiento del PIB, inflación controlada, bajos niveles de desempleo y un entorno institucional que facilita el intercambio comercial.

Hermann Stangl
Consultor Financiero
hstangl@gerencialatina.com

martes, 11 de marzo de 2008

Cumbre de Río

Luego de una semana de gran incertidumbre y expectativa alrededor de la profunda crisis diplomática con Venezuela y Ecuador, la cual incluso hizo pensar en confrontaciones armadas con nuestros vecinos, llegó gracias a Dios a su fin en la reciente XX Cumbre de Río. Los problemas en las ciudades fronterizas ya estaban generando serios problemas económicos y sociales a sus habitantes, la tensión y temor de los empresarios estaba en aumento, sobre todo cuando se escuchó sobre la posible nacionalización de empresas colombianas en Venezuela y una ruptura de relaciones comerciales.

El fin a esta crisis se dio gracias a los excelentes oficios que se venían adelantando por parte de los funcionarios del gobierno colombiano en los diferentes espacios internacionales, a la gran cantidad de pruebas encontradas durante la operación Fénix que involucran a los presidentes de los gobiernos ecuatoriano y venezolano con la organización narcoterrorista de las FARC, al apoyo manifestado por los Estados Unidos y finalmente al magnífico discurso firme, enérgico y conciliador de nuestro presidente durante la Cumbre de Río, basado como el mismo lo mencionó, en los argumentos y no en los insultos.

Las lecciones para los empresarios colombianos aprendidas durante esta pasada semana de crisis diplomática son evidentes, sobre todo cuando nos encontramos frente a una paz relativa, deben diversificar sus exportaciones hacia países que no muestren simpatía con las posiciones de Chávez, deben prepararse y comprometerse más con el TLC con los Estados Unidos y con otros países como por ejemplo Canadá, ya que éstos propiciarían unos mercados más estables y con un enorme potencial de negocios. Es fundamental continuar mejorando la productividad empresarial y fortalecer más los productos con mayor valor agregado.

Debemos dejar de ser un país exportador básicamente de productos primarios. Somos por ejemplo un país muy fuerte en el tema agrícola, pero débil en agroindustria. La generación de valor para los empresarios y para la economía se basa en los diferentes procesos de la cadena de valor de los bienes o servicios ofrecidos, por lo tanto entre mas extensa sea esta cadena, mayor será el número de procesos, mayor será también el valor agregado a cada proceso, de esta manera existirán mas fuentes de empleo y por consiguiente mayor riqueza para la comunidad empresarial y mayor bienestar económico para la población.

Hermann Stangl
Consultor Financiero
hstangl@gerencialatina.com

miércoles, 5 de marzo de 2008

Operación Fénix

La operación Fénix, mediante la cual se logró dar de baja a alias Raúl Reyes, es sin lugar a dudas el mayor golpe propinado a esta organización narcoterrorista en la reciente historia colombiana. La estructura de esta siniestra organización quedó fuertemente fracturada y su gente desmoralizada. Es un hecho digno de orgullo, admiración y apoyo hacia nuestras fuerzas militares, el cual genera mayor confianza por parte de los empresarios y la comunidad nacional e internacional en la política de seguridad del gobierno.

La actual coyuntura económica colombiana ya era bastante compleja de analizar antes de este importante hecho, existían de hecho ya variables como la crisis o desaceleración norteamericana, la disminución de la tasa de interés en USA, el incremento de las tasas de interés domésticas, la posible firma del TLC y la crisis política con Venezuela, que complicaban realizar unas proyecciones certeras a mediano y largo plazo.

Pienso que este contundente golpe militar tiene más efectos positivos que negativos para la comunidad empresarial. Lo positivo es que mejoran los niveles de confianza, por lo tanto debe aumentar la inversión, bajar el riesgo país y mejorar el valor de las empresas. El único punto negativo es la generación de una mayor tensión política con los países que apoyan las posiciones fuera de contexto de Hugo Chávez. El presidente ecuatoriano además de retirar su embajador y de tildar al gobierno colombiano de traidor, manifestó que se violó la soberanía de su país, que la operación militar fue una situación extremadamente grave e inaceptable, incluso se atrevió a comentar que fue una masacre. Chávez, ni se diga, mandó a cerrar su embajada en Bogotá, ordenó enviar diez batallones a la frontera con Colombia y ofreció públicamente su apoyo incondicional a Ecuador para lo que sea.

Estos vientos de guerra preocupan a cualquiera, pero pienso que es una situación que ya se veía venir. Para Venezuela y Ecuador no es conveniente romper relaciones con Colombia, ni mucho menos pensar en guerras. A Venezuela se le complicaría mucho el abastecimiento de alimentos y la energía que se utiliza en Ecuador proviene en gran medida de Colombia. Los empresarios colombianos deben continuar confiando en su país, fortaleciendo su competitividad y priorizando la búsqueda de relaciones comerciales con países que no muestren simpatía por las absurdas ideas de Chávez.

Hermann Stangl
Consultor Financiero
hstangl@gerencialatina.com

jueves, 28 de febrero de 2008

Cooperación Internacional

Como lo he venido señalando en varias oportunidades, Colombia se ha convertido en un destino de inversión muy interesante a nivel mundial. El TLC con USA continua avanzando, el Acuerdo de Promoción y Protección Recíproca de Inversión con China parece estar casi listo. En días pasados, en una visita oficial a Colombia, el Ministro de Relaciones Exteriores de Canadá, Maxime Bernier, se reunió con el Presidente Álvaro Uribe para reafirmar el compromiso de su gobierno en tres temas fundamentales para nuestro país: la prosperidad, la seguridad y la gobernabilidad democrática.

Concretamente con el tema de Canadá, existe un aspecto que merece destacarse, es el relacionado con las ayudas de Cooperación Internacional de Canadá hacia Colombia, lo que podría incrementar la inversión canadiense en Colombia, con los consecuentes efectos sobre el crecimiento económico y la generación de empleo. La Canadian International Development Agency (CIDA), cuya misión es promover el progreso económico en países en desarrollo, con el fin de reducir la pobreza y contribuir a una sociedad más justa e igualitaria, trabaja estrechamente con organizaciones canadienses, el sector privado y organizaciones internacionales en más de 100 países que representan 4/5 partes de la población mundial. El enfoque de crecimiento con equidad promovido por CIDA se concentra en seis áreas básicas: gobernabilidad democrática, desarrollo del sector privado, salud, educación básica, igualdad de género y protección al medio ambiente.

Acceder a los recursos de CIDA requiere de un adecuado respaldo institucional a los proyectos que se sometan a consideración y, en especial, del cumplimiento de una rigurosa metodología de proyectos, la cual se puede resumir en la elaboración de los respectivos “Estudios de Factibilidad” y la implementación de una adecuada “Dirección de Proyectos” que permitan, entre otras cosas, concluir de manera exitosa, dentro de los límites presupuestales, de calidad y de tiempo, cualquier tipo de proyecto que se emprenda, generando los impactos finales esperados en el mejoramiento de la calidad de vida de la población, el desarrollo de la comunidad empresarial y la eficiencia en la administración pública.

La Cooperación Internacional es un tema desconocido y por lo tanto desaprovechado por la gran mayoría de los empresarios de nuestro país. Adoptar las nuevas metodologías de Dirección de Proyectos es una prioridad si queremos tener acceso y beneficiarnos de este tipo de recursos.

Hermann Stangl
Consultor Financiero
hstangl@gerencialatina.com

martes, 19 de febrero de 2008

Familia y empresas

Las empresas que quieran sobrevivir a la competencia del mercado mundial tienen que ser administradas de manera muy profesional y sin ningún tipo de privilegios. Esta premisa debe aplicarse para empresas familiares como no familiares. Sin embargo, esto que a simple vista parece fácil y razonable se complica en el caso de las empresas familiares. Sus dueños generalmente se concentran en la administración y olvidan los límites entre la empresa, la familia y la propiedad.

Alrededor del 70% de las empresas en Colombia son familiares, generan más del 60% del empleo en el país y se encuentran hoy frente a dos grandes retos: Sobrevivir a la competencia mundial, y lo mas complejo, “sobrevivir a sí mismas”, para lo cual se hace necesario un cambio radical en su modelo de gerencia.

La supervivencia a la competencia mundial se puede lograr por medio del diseño y aplicación de modelos propios de gerencia de valor, lo que permite alinear los resultados de la empresa con los objetivos económicos de los socios. La clave para la “supervivencia a si mismas” se logra por medio del diseño de un sistema de gobierno que actúe sobre los tres círculos fundamentales de la empresa familiar, los cuales son la familia, la propiedad y la administración.

Existen varias “trampas” en las empresas familiares medianas y pequeñas, como por ejemplo confundir entre el hecho de ser propietario y el de tener la capacidad para dirigir. Normalmente no se maneja adecuadamente la contabilidad, y las urgencias de dinero de la familia, son atendidas con el flujo de caja operacional de compañía. Muchas veces no hay preparación para afrontar con madurez y austeridad las épocas de crisis. El empresario cree conocer muy bien su negocio y suele rechazar los cambios. Es normal ver también confusión entre los lazos afectivos y los contractuales.

El primer paso para garantizar una adecuada gestión es la creación de una junta directiva bien estructurada, de alto perfil e independiente. Una junta directiva que esté conformada no solo por los miembros de la familia, sino también por empresarios y/o consultores que retroalimenten la estrategia empresarial de manera objetiva y no emocional. Conservar un negocio familiar es una tarea muy difícil y compleja. Solo el 13% de las empresas familiares exitosas logra llegar a la tercera generación.

Hermann Stangl
Consultor Financiero
hstangl@gerencialatina.com

martes, 5 de febrero de 2008

No mas FARC

La marcha del 4 de febrero en contra de las FARC, del secuestro, de la violencia y del terrorismo, es sin lugar a dudas un hecho mundial sin precedentes. Podemos afirmar que esta marcha nos convierte en “ciudadanos del mundo”, ya que logramos el apoyo de toda la comunidad internacional. Sus implicaciones inmediatas son dejar sin piso político y sin apoyo internacional a esta organización narcoterrorista que tanto daño hace a nuestro país. Sus consecuencias en el plano empresarial se dan en relación con la inversión y el riesgo asociado a ella. El punto negativo que ha venido por décadas presentando Colombia a los inversionistas internacionales es precisamente su problemática en torno a este flagelo, el cual se va desvaneciendo con este tipo de manifestaciones.

El país y los empresarios tienen que estar ahora preparados para recibir importantes inversiones de capital, las cuales generarán en el mediano y largo plazo, mayores de niveles de desarrollo económico y mejores condiciones de vida. Gracias a la crisis de los EEUU y a este apoyo generalizado del mundo entero, que nos permite ver una solución más clara y pronta al problema del narcoterrorismo, Colombia se convierte ahora en un destino muy interesante para invertir. Nuestro riesgo país sin lugar a dudas disminuirá y con ello el nivel de inversión y valor de las empresas aumentará significativamente.

El riesgo país es una variable consecuencia de la percepción de los agentes internacionales sobre la estabilidad social, económica, empresarial y política de un país en cuestión. Es lógico pensar que entre mayor sea el riesgo de invertir en un país, los inversionistas se verán obligados a exigir una mayor rentabilidad sobre sus recursos para así recompensar ese mayor riesgo. El fenómeno de la marcha presionará el riesgo país a la baja, por lo tanto los inversionistas disminuirán sus expectativas de rentabilidad. Esto automáticamente se verá reflejado en un menor costo de capital y por lo tanto en un mayor valor de las empresas nacionales.

Actualmente las organizaciones narcoterroristas se encuentran replegadas y están muy golpeadas militar y económicamente. El rechazo nacional e internacional hacia estas organizaciones, ampliamente evidenciado mediante las multitudinarias marchas llevadas a cabo el 4 de febrero, se convierte en un gran impulso para el desarrollo económico, empresarial y social de nuestro país.

Hermann Stangl
Consultor Financiero
hstangl@gerencialatina.com